Desanudando la red: entre lo posible y lo deseable. Lo real y el mito en la integración de los medios digitales en los procesos de enseñanza y aprendizaje
Jul 24th, 2011 by Diego Levis
Básicamente me interesa indagar dos o tres cuestiones. La primera pertenece al ámbito de los discursos que se construyen (que construimos) acerca de las posibilidades para los procesos de enseñanza y aprendizaje que le atribuimos al uso de dispositivos telemáticos en la escuela. Llama la atención que a pesar de las dificultades de integración de anteriores generaciones tecnológicas sigamos formulando propuestas que repiten en lo fundamental aquello que decíamos hace diez, quince, veinte años o más.
El segundo eje sobre el que centro actualmente mi atención se refiere a los usos y prácticas efectivas de niños y jóvenes con los dispositivos digitales que disponen. ¿Que hacen niños y jóvenes con las computadoras?¿Qué hacen en Internet? ¿Qué les gusta más hacer? ¿Cúal es el verdadero alcance y las consecuencias de la resistencia que manifiestan de manera informal algunos jóvenes a utilizar medios digitales para tareas escolares indicadas por sus profesores? Las preguntas en este sentido se multiplican. Lo cierto es que mi experiencia y la de numerosos colegas pone de manifiesto que existe un número significativo de jóvenes que a pesar de tener acceso frecuente a medios telemáticos tienen escaso dominio de las posibilidades que ofrecen las distintas aplicaciones y servicios de Internet.
Por último, el tercer eje se vincula a la acción, es decir a los objetivos de la educación y los medios para alcanzar esos objetivos. ¿La educación formal debe ser un traje a medida? ¿Los saberes que a los estudiantes les interesan coinciden con aquellos que necesitan para ser mejores personas, mejores ciudadanos, tener una mejor vida y contribuir a construir una mejor vida para sus semejantes? Las preguntas se suceden. ¿Conocemos las respuestas? ¿Existen las respuestas?
Ahora bien, la cuestión central es saber si más allá de los discursos bienintencionados existe verdadera voluntad de transformar la escuela en un espacio para la formación ciudadana y no una mera usina de trabajadores sumisos, acríticos y eficientes o más o menos eficiente.